01 de juliol 2009

Ocells barcelonins, abans i ara



Els que patim la síndrome de Diògenes de vegades ens enduem una alegria remenant allò que no remenàvem de feia temps. Aquest cop l’alegria s’ha presentat en forma de reportatge de La Vanguardia –o, parlant amb propietat, de La Vanguardia Española, perquè aquest és el títol que apareix a la primera plana de l’exemplar de diumenge 1 de juliol de 1973, avui fa exactament 36 anys.
El reportatge tracta els ocells del casc urbà de Barcelona. Curiosament, el suplement “ES” de La Vanguardia (sense adjectius) de dissabte passat (27 de juny) dedicava unes pàgines a la fauna urbana, i els ocells de Barcelona hi ocupen un lloc prou important. Només cal mirar-ne la portada. L’escrit de l’any 73 el signa Francisco Ferrer Lerin, i l’actual és de Mayte Rius. Comparar-ne els continguts és un exercici summament interessant, tant per raons ornitològiques –podem veure l’evolució d’algunes poblacions com la de Garsa o d’Estornell, l’aparició d’espècies “noves”,...- com socials.
Reprodueixo el reportatge de Ferrer perquè cada lector n’extregui les seves pròpies conclusions –el de Rius encara és fàcil de trobar. Ara, sí que m’agradaria que comparéssiu els paràgrafs inicials de tots dos. Ens adonarem que el que no ha canviat és la nostra percepció de la fauna urbana.

“EL CASCO URBANO DE BARCELONA ALBERGA CINCUENTA ESPECIES DISTINTAS DE AVES.
Un observador poco atento juraría que en Barcelona sólo quedan dos aves en libertad: los gorriones y las palomas. Algunos quizá recuerden las nubes de estorninos que invaden la Plaza de Cataluña en sus emigraciones y los chillidos de los vencejos en las mañanas veraniegas. Sin embargo, lo cierto es que en el casco urbano de la ciudad pueden observarse, a lo largo del año, más de medio centenar de especies, algunas tan reñidas con el asfalto como el martín pescador, representado en primer lugar en esta página, junto a la abubilla, el carbonero y el colirrojo real. Nuestro reportaje de la página 3 trata ampliamente de esta insospechada avifauna ciudadana.”
DESDE la colina que los textos medievales denominan Mons Taber, la ciudad romana Barcino debía contemplar un sugestivo panorama. Flanqueada por los deltas del Llobregat y del Besos, respaldada por las suaves ondulaciones arboladas de la cadena litoral y teniendo frente a sí el radiante mar Mediterráneo, la pequeña unidad urbana sería una isla en medio del exuberante soto que entremezclado de lagunas y marismas ocupaba la llanura.
Los árboles, el monte bajo, los carrizales, las charcas, las playas, los ríos, en una fase prácticamente virgen, albergaban una variada fauna. Jabalíes, ciervos, corzos, gamos, lobos, osos, linces, compartían con buitres, águilas, milanos, azores. garzas, ánades y multitud de aves, mamíferos y otros vertebrados de menor tamaño, un dominio apenas tocado por el hombre.





Poco a poco, el medio es modificado. La expansión de la ciudad y de los cultivos, la desecación de las zonas lacustres, la canalización de los ríos, 1a desforestación, la apertura de caminos, la introducción de animales foráneos, la caza y la ganadería, actúan durante el medioevo y la edad moderna de forma irremisible. Pero, es a partir del siglo pasado y sobre todo a partir de las últimas décadas del presente, cuando la degradación del entorno barcelonés adquiere caracteres dramáticos. La explosión demográfica y la industrialización, quizá por su enorme rapidez expansiva, no pueden ser planificadas de un modo satisfactorio y la anarquía urbanística, sumada a 1a motorización y al amontonamiento de residuos industriales y domésticos, barre lo que quedaba de aque1 idílico marco en el que la ciudad se hallaba envue1to.
Hablar, pues, de la actual avifauna de la ciudad de Barcelona, especialmente de la avifauna de la ciudad de hierro y cemento que constituye su núcleo urbano, de ese sector <> que excluye las playas, el Tibidabo y Montjuich, parece tarea inútil, pero sin embargo, no lo es en absoluto.
Un observador apresurado reduciría el número de especies a dos: las palomas y los gorriones. Quizás algunos añadirían <>. Pocos ampliarían la 1ista y poquísimos facilitarían los nombres correctos. No obstante, el número de especies que a lo largo del año se pueden observar en 1a ciudad, bien sea porque son sedentarias, porque están de paso, porque invernan o porque vienen en verano a nidificar, supera con creces las cincuenta.

Las aves, igual que los mamíferos, son una <> zoológica. Dentro de dicha clase se encuadran los <> que a su vez se dividen en <> y estos en <>. Esta clasificación se confecciona atendiendo a diversos criterios que, a veces, emparenta animales de apariencia tan dispar como el jilguero y el cuervo y que en cambio separa el vencejo de la golondrina pese a que por ciertos rasgos de su comportamiento parecen especies próximas. Los pájaros, en sentido estricto, son uno de los órdenes en que se distribuyen 1as aves, y aunque en el uso corriente <> y <> resulten sinónimos, no lo son para la ciencia: resumiendo diremos que todos los pájaros son aves, pero no todas 1as aves son pájaros.
La mayoría de 1as aves que se pueden encontrar en la ciudad de Barcelona pertenecen al orden de los pájaros.. La mas abundante y popular es el simpático gorrión que, a través de su nombre latino -Passer- ha dado 1a palabra <> y del que en España tenemos varias especies. El que reside en la ciudad de Barcelona es el gorrión común -Passer domesticus-, especie hasta tal punto adaptada a1 hombre que no se le conoce con exactitud su <> originario. Los jardines y los parques -cada día mas escasos- ofrecen refugio a numerosas especies que en otoño y primavera recorren el litoral mediterráneo camino de sus cuarteles de invierno y de sus lugares de nidificación. La curruca zarcera -Sylvia communis-, el colirrojo real -Phoenicurus phoenicurus- el papamoscas cerrojlllo -Ficedula hypoleuca- y otros insectívoros, permanecen algunas horas descansando y si se dan determinados factores -condiciones climáticas adversas para reemprender la marcha, agotamiento, abundancia de comida- pueden demorar la estancia durante unos días. El mirlo común -Turdus merula-, el carbonero común -Parus major-, el herrerillo común -Parus caeruleus-, la lavandera blanca -Motacilla alba- y lavandera cascadeña -Motacilla cinerea-, se pueden ver en todas las estaciones y son frecuentes nidificadores en árboles y muros. En invierno, llegan del Norte, para aprovechar la benignidad de nuestro clima, muchas especies: estornino pinto -Sturnus vulgaris-, colirrojo tizón -Phoenicurus ochruros-, pinzón vulgar -Fringilla coelebs-, petirrojo -Erithacus rubecula-, etcétera; mientras que en verano el ruiseñor –Luscinia megarhyncha-, el papamoscas gris -Muscicapa striata-, el avión común -Delichon urbica- y la golondrina común -Hirundo rustica- alegran, cada vez con menor número, nuestras frondas y nuestro cielo.

Esta larga lista de pájaros está constituida en su mayor parte por insectívoros y la consecución del alimento, en un enclave tan poco <> como el que tratamos, resulta difícil. Hay amplios sectores de ciudad donde no existen jardines –reserva de jnsectos y otros invertebrados- y sin embargo aves como el mirlo y las lavanderas se hallan presentes. Sus <> resultan sorprendentes. En primer lugar se hallan los patios, terrazas y azoteas donde hay perros: los excrementos atraen moscas", mariposas, etcétera. En segundo las macetas: jardines en miniatura en los que pueden encontrar pulgones y orugas. En tercero los árboles, que además en el caso de los mirlos
les permite construir nidos (las palmeras de la Diagonal, en su tramo Muntaner-Tuset, albergan 2 parejas), Y en cuarto lugar las jaulas para pájaros instaladas en fachadas y balcones, donde la comida para insectívoros que se facilita a los desgraciados ocupantes de estas prisiones cae a menudo fuera y es aprovechada por las aves libres, siempre atentas a nuevas fuentes alimenticias.
Los dos representantes de la familia de los córvidos que se hallan en la ciudad escapan un poco a la siniestra mitología que el vulgo atribuye a 1a familia. La grajllla -Corvus monedula- parece un cuervo reducido de tamaño y es ave gregaria y común en toda España; en la ciudad de Barcelona es muy escasa y localizada. La urraca -Pica pica- se la ve con relativa frecuencia en algunos barrios residenciales de la ciudad y especialmente en los jardines del palacio de Pedralbes.
Las aves no pájaros son mucho menos abundantes. La única excepción la constituyen los vencejos que llegando a finales de la primera quincena de abril, en considerable número, permanecen hasta el mes de agosto. Estas aves, que normalmente son confundidas con golondrinas, presentan curiosas características. Una, es que los individuos no reproductores, y que por lo tanto no construyen nido, duermen en vuelo; comportamiento ilustrativo de 1a alta adaptación al medio aéreo de unos seres que dejados en el suelo no pueden remontarse si con sus breves patas no se encaraman a un promontorio del terreno. La otra característica interesante reside en el hecho de que el vencejo común -Apus apus- se ve acompañado, desde hace pocos años, por un congénere mucho mayor de vuelo aún más rápido: el vencejo real -Apus melba-, antes exclusivo de las montañas y que aprovecha de forma paulatina los grandes edificios urbanos -sustitutos de los cantiles de las sierras- para construir sus nidos en los orificios y grietas situados a gran altura del suelo.
La abubilla -Upupa epops- y la .chocha perdiz -Sco1opax rusticola- de paso, el martín pescador -Alcedo atthis- ocupante invernal del 1ago de la Ciudadela, las gaviotas argéntea -Larus argentatus- y reidora -Larus ridibundus- a la captura de alimento sobrevolando el mercado central de pescado y el zoo, la lechuza común -Tyto alba- y el mochuelo –Athene noctua- raros habitantes de ruinas y desvanes en puntos periféricos, y el autillo -Otus scops- huésped veraniego de jardines de la parte <>, son otras aves, pertenecientes a variados órdenes, más o menos fáciles de observar.
Las palomas, por su carácter doméstico, no deberían constar en esta relación, pero nos sirven de nexo para tratar de un ave, la más espectacular, rara y bella de todas las que nos visitan: el halcón comun -Falco peregrinus-. Atraído por las concentraciones invernales de estorninos en la plaza de Cata1uña, aparece, en algunas ocasiones, una rapaz rapidísima, casi invisible desde la calle, que en fulminantes picados trata de capturar alguno de los innumerables pájaros. El régimen alimenticio de esta ave, su beneficiosa acción depredadora, significarían 1a solución perfecta al problema de las palomas. Los frecuentes individuos tarados -cojos, semiciegos, sarnosos- que pululan por nuestras calles serían pronto eliminados por los halcones si el hombre, en su estúpida catalogación sentimentaloide, no hubiera otorgado al halcón el adjetivo de especie no grata. Una pareja establecida en lo a1to de la iglesia de Santa María del Mar fue rápidamente eliminada en aras de 1os equivocados intereses de una sociedad colombófila, sin ver que las rapaces sólo capturarían los ejemplares callejeros, en los que es más habitual encontrar taras, y que de matar a1gún palomo de competición contribuirían a mejorar ,la raza al eliminar los de complexión mas débil.
La lista de aves barcelonesas es mucho mas extensa pero su numeración resultaría farragosa y en bastantes casos basada en observaciones excepcionales que 1a pujante afición por la naturaleza y por 1a ornitología en especial, permitirá, en tiempo no lejano, comprobar y en su caso añadir a 1as citas ya <> que se vienen confirmando desde hace años con periodicidad. La centralización en 1os ficheros del departamento de vertebrados del Museo de Zoología de Barcelona de los datos que observadores locales obtienen y que a menudo se desaprovechan, conseguirá, en relativo corto plazo, delimitar exactamente las proporciones y cualidades de esa masa alada que perceptible o imperceptiblemente nos rodea.

24 de juny 2009

...et requievit die septimo

O el setè dia es va quedar ben descansat. De fet sóc jo qui s’ha quedat descansat amb segons quines informacions. Només volia corregir o puntualitzar algunes afirmacions meves de posts anteriors.
-No he tornat a veure cap Cotxa fumada al Mercat de Sant Antoni des del 6 d'abril; de nidificació, doncs, res de res.
-Els meus temors relatius als pollets de Falcó de la Sagrada Família no eren fundats; tots han tirat endavant sense problemes, al menys dins la caixa niu (20 d’abril de 2009).
-A les observacions de l’interior d’illa dels Tres Tombs (11 de maig) hi he d’afegir l’Esplugabous; dos exemplars el van sobrevolar direcció Remolar (suposo) el dia 1 de juny, i m’imagino que això deu ser habitual.

Foto: Clara Escòrcia

I ara que estic en pau amb el món, i aprofitant que s’apropen les vacances, una suggerència de lectura. Es tracta de Conèixer i estimar els ocells, de Joaquim Maluquer i Sostres, publicat per Pòrtic el novembre de 2008. L’autor, probablement l’ornitòleg de més llarga trajectòria del nostre país (el petit, no el gran), explica que el llibre ha estat fet per encàrrec i amb intenció divulgativa. D’aquí que, a priori, per a l’iniciat no tingui gaires alicients.
L’exposició s’estructura bàsicament al voltant de certs indrets de la nostra geografia que representen un hàbitat determinat. Així, per exemple, un recorregut per la plana de Lleida serveix per explicar els ocells de secà, les Planes de Son pels d’alta muntanya, el delta de l’Ebre i els aiguamolls de l’Empordà pels ocells de zones humides, etc. El profà, doncs, i moltes vegades també l’iniciat, podrà conèixer no només les característiques dels ocells, sinó també els llocs de Catalunya on es pot observar.






És cert que la major part de les dades són conegudes pels experts i fins i tot per qui escriu aquestes ratlles, però també aporta molts aspectes interessants. Un d’ells és l’actualització de les dades de la seva gran obra Els ocells de les terres catalanes. La situació ha canviat molt des de 1956, data de la primera edició, i fins i tot des de la de l’última, 1987, i Maluquer no pot evitar referir-s’hi en nombroses ocasions utilitzant dades de llibres de referència més actuals com l’Atles dels ocells nidificants de Catalunya 1999-2002. De fet, trobem a faltar un llibre de l’abast de Els ocells de les terres catalanes que aprofiti les noves informacions.




El que fa que el llibre sigui interessant fins i tot per als entesos és, sobretot, la combinació de capacitat comunicativa i experiència de l’autor. Els capítols escrits en primera persona, com el dedicat a l’illa de Buda, en què evoca una cacera en aquest indret i que va comptar amb la presència de Josep Maria de Sagarra; els dedicats a projectes conservacionistes, com els dels Aiguamolls de l’Empordà; o els apunts històrics i antropològics són els seus punts forts. A més, conté índex onomàstic, índex de referències i una bibliografia prou extensa, una cosa ben poc habitual en una obra divulgativa.
Doncs aquí teniu una suggerència per al vostre temps de descans estival. Li farem un homenatge a Maluquer i Sostres amb unes fotos de Cogullades i Cruixidells de la seva terra.

20 de juny 2009

Més Zoològic

He tornat un parell de cops al Zoològic, però ho he fet en cap de setmana i al matí /migdia; hores i dates, per tant, poc adients per a l’observació dels ocells. A més, diguem que senzillament he aprofitat per observar ocells, no hi he anat expressament amb aquesta finalitat. I és clar, tenir un ull en els ocells i l’altre en la criatura no és la millor manera.
Els dies escollits (és una manera de dir-ho) van ser 31 de maig i 14 de juny, i les sortides van ser més decebedores del que en principi havia imaginat. Per què? Doncs perquè esperava veure un dels espectacles més grans que pot oferir el Zoo des del punt de vista ornitològic.


Em refereixo a les Gralles. Recordo que fa uns anys, més o menys per aquestes dates, les gàbies dels grans mamífers s’omplien de polls que reclamaven el seu aliment als adults, aliments que obtenien picotejant els excrements d’elefants, cèrvids, girafes, etc. Aquest any, però, només he aconseguit veure els vols de grupets d’una desena aproximadament a la zona del zoo infantil. ¿La causa? Potser he fet tard, potser no he escollit les hores, potser les reformes les han foragitat, o potser n’hi ha menys.
Tot i així, us passo la llista del poc que vaig poder veure o sentir.
-Esplugabous (Bubulcus ibis)
-Martinet blanc (Egretta garzetta)
-Bernat pescaire (Ardea cinerea)

-Ànec coll-verd (Anas platyrrynchos)
-Xoriguer (Falco tinnunculus)
-Gavià argentat (Larus Michaellis)

-Colom (Columba livia)
-Tudó (Columba palumbus)
-Tórtora turca (Streptopelia decaocto)
-Aratinga de cap blau (Aratinga acuticaudata)
-Aratinga mitrada (Aratinga mitrata)
-Lloro del Senegal (Poicephalus Senegalus)
-Cotorra de Kramer (Psittacula Krameri)
-Cotorreta de pit gris (Myiopsitta monachus)
-Falciot comú (Apus apus)
-Ballester (Apus melba)
-Oreneta vulgar (Hirundo rustica)


-Cuereta blanca (Motacilla alba)
-Pit-roig (Erithacus rubecula)
-Merla (Turdus merula)
-Tallarol capnegre (Sylvia melanocephala)
-Mallerenga blava (Parus caeruleus)
-Mallerenga carbonera (Parus major)
-Garsa (Pica pica)
-Gralla (Corvus monedula)
-Estornell (Sturnus vulgaris)
-Pardal comú (Passer domesticus)
-Gafarró (Serinus serinus)
-Cadernera (Carduelis carduelis)

13 de juny 2009

Temps de censos (I)

Des de la primera temporada (2002) faig el Seguiment d’Ocells Comuns de Catalunya a Barcelona. Concretament, cobreixo l’itinerari número 55, que s’inicia a la porta del Zoo, travessa el Parc de la Ciutadella, segueix pel passeig Lluís Companys, pel passeig de Sant Joan passant per plaça Tetuan i acaba a la travessera de Gràcia. Un trajecte, doncs, força ajardinat en gairebé totes les seccions. No m’extendré en la metodologia del SOCC per la senzilla raó que es pot trobar al web de l’Institut Català d’Ornitologia; senzillament explicaré allò que el fa peculiar respecte a altres itineraris.
Per començar, la peculiaritat ve del fet que es tracta d’un itinerari urbà, la qual cosa implica una gran pressió humana i canina. Procuro fer-lo en diumenge en un intent de minimitzar molèsties. Ara bé, hi ha diferències estacionals no només pel que fa a espècies d’ocells detectades; també pel que fa a hàbits ciutadans.

Parlem del de nidificants, que és el més recent. S’ha de començar amb la sortida del sol, l’hora en què només hi ha els supervivents de la nit de dissabte i els primers passejadors de gossos, juntament amb algun footingaire. Dic “només,” però ja és suficient per alterar el comportament dels ocells –i els nervis de l’ornitòleg de camp, que no es caracteritza precisament per la seva tolerància a la imbecilitat-. Així, especialment a la Ciutadella –la secció més rica-, em trobo amb els que dormen la mona, els que dormen en un banc perquè no tenen un altre lloc, els que organitzen un concert o un partidet de ves a saber què i, els més comuns, els que deixen que els seus gossos campin per on els roti, recordant-nos la ineficàcia dels diners invertits en conscienciar els amos que les caques no són beneficioses per la gespa i en cartellets de prohibicions. Nota per a l’Ajuntament: és impossible fer raonar algú que considera “net” un animal que es passa el dia olorant els excrements dels seus congèneres; cal fer servir altres sistemes dissuassoris. A això s’afegeix que en temporada de SOCC de nidificants és impossible trobar un dia en què no hi hagi o Tamborinades, o Trobades d’Entitats, o Dies de la Gran Causa.
Ara bé, en festius ens estalviem un excés de trànsit, la càrrega i descàrrega de camions i altres sorolls. De fet, un cop creixen les fulles dels arbres són més útils les orelles que els ulls.
Aquest panorama no impedeix que es vegi algun ocell. De fet, quan se’m va suggerir fer aquest itinerari –era un dels primers itineraris per Barcelona; ara n’hi ha nou d’estrictament urbans- em va sorprendre trobar tanta varietat. M’esperava els Coloms, Pardals, Estornells, Gavians argentats, Merles i poc més, algun dels que m’havia trobat ocasionalment com el Pit-Roig o la Gralla, potser. Em va alegrar, doncs, trobar diversos tipus de Mallerengues i Tallarols, Caderneres, Verdums i Mosquiters. La llista és prou llarga, però un dels que més em va sorprendre va ser el Papamosques gris, nombrós en un lloc tan curiós com la plaça Tetuan. En fi, si voleu una llista completa busqueu en el SIOC (Servidor d’Informació Ornitològica de Catalunya). Només cal clicar a l’enllaç.

El grup que més maldecaps m’ha portat és el dels Psitàcids, i per diverses raons. Les Aratingues, sobretot, per les dificultats en la seva identificació. Actualment no tinc excessius problemes per distingir les Mitrades de les de Màscara Roja si s’estan quietes i a prop, però les seves diferències tan subtils fan gairebé impossible la identificació en vol. Si a aquesta dificultat hi afegim que de vegades formen grups mixtos amb Aratingues de Cap Blau, la confusió en el comptatge està servida. El reclam podria ajudar si féssim callar els Guacamais i Paons del Zoo.
L’altra complicació va començar el dia en què em vaig trobar tres Cotorretes de pit gris amb medalletes blaves o vermelles. Per més que la finalitat de la sortida sigui una altra, no puc ignorar-les i em trobo que ara també apunto números de medalles per enviar-les al Museu de Ciències Naturals.


Per acabar, una crida al senyor amb xandall i binocles que m’aturava a la Ciutadella. Es troba bé? Ja fa un parell de temporades que no es deixa caure per allà!

30 de maig 2009

Can Cadena

Tard com sempre, penjaré unes fotos d’una visita de dissabte passat, dia 23, a Can Cadena, districte de Sant Martí. Es tracta d’una masia del segle XVII que, actualment, acull uns horts urbans i quatre animalons per a diversió de la canalla. I és això precisament el que em va portar allà en una hora poc oportuna per a l’observació d’ocells; no vaig veure ni la meitat de les espècies que se solen citar en fòrums i anuaris. Només els oportunistes de sempre. I, òbviament, només es van deixar fotografiar amb una certa nitidesa els que ja han aparegut anteriorment en el fòrum.


Per exemple, aquest Gavià argentat que feia passades agressives a la cacera d’algun colom –o potser algun nen o un xai, perquè amb els Gavians mai se sap. I, no cal ni dir-ho, la Guàrdia Urbana i els funcionaris de Parcs i Jardins miraven cap a una altra banda.


Els Falciots i, de tant en tant, algun Ballester, sobrevolaven l’espai. No faltaven ni els ubicus Coloms ni les Tórtores turques, i les Cotorretes de pit gris feien de les seves pels voltants. Potser aquest artilugi les dissuadia d’aturar-se al recinte.


Ara, el seu niu, més enllà del mur, no té desperdici.


Pel que fa a Còrvids, es va fer sentir una Gralla al parc del costat; deixar-se veure, només un parell de Garses.

Entre els més petitons, es van veure algun Estornell, Pardals, alguna Cadernera i els escandalosos Gafarrons.


Ja que no podem observar una gran varietat d’ocells, ens acontentarem veient que els de sempre segueixen presents.

20 de maig 2009

Gavians i mitjans

Diumenge dia 16 de maig, La Vanguardia tornava a posar-nos alerta sobre la qüestió dels Gavians argentats, i ho feia des de la portada (“Las gaviotas atacan en el patio”) i la secció “Vivir” (‘Gaviofobia’, “La agresividad de las aves atemoriza algunos colegios”, “Furia en la azotea”). Resumint, el reportatge ofereix el testimoni d’una veïna que viu literalment atemorida pels Gavians argentats i no gosa ni sortir al seu terrat; d’altra banda, ens informa que moltes escoles han hagut de canviar d’hàbits de resultes d’un “atac” a un alumne, a qui un Gavià va arrabassar l’entrepà.



A la part titulada “Furia en la azotea” l’autor, Antonio Cerrillo, ens introdueix al comportament del Gavià citant Xavier Ferrer, professor del departament de Biologia Animal de la UB.
El reportatge apareix, com ja hem dit, a la secció que La Vanguardia dedica a qüestionar les actuacions –o, com en aquest cas, la inacció- de l’Ajuntament de Barcelona, però aquest cop hem de reconèixer que el periodista s’ha documentat amb una autoritat, malgrat el tremendisme d’algunes frases i fotos.
M’han cridat l’atenció dues parts. La primera, les paraules de la veïna: “Después de cinco años de protestas, el Ayuntamiento debería de haber tenido una solución (sic), alguna idea se les tendría que haber ocurrido para atajar el problema. Eso es realmente vergonzoso; el Ayuntamiento debe defendernos.” Suposo que han retallat “para eso pago mis impuestos.” Si algú em llegeix ja sap que tampoc és que jo estigui content amb el nostre consistori, però aquestes paraules il·lustren molt bé l’actitud de la major part de la ciutadania: esperar que les institucions solucionin situacions tan complexes com aquesta -o la de les meduses, ja posats- sense plantejar-se’n la causa i la nostra part de responsabilitat en elles.
El segon és ben curiós: “Así, la gaviota patiamarilla (gavià argentat en catalán) se ha hecho tan oportunista, tan adaptada al ecosistema urbano que incluso captura vencejos, pese a que estos son tan rápidos que nadie ha logrado fotografiarnos (sic) entrando en sus nidos del Camp Nou.”
¿Es refereix realment a vencejos (Falciot negre) o a vencejos reales (Ballester)? Suposem que no haurà caigut en l’error a què jo feia referència el dia 18 de febrer i sí que al·ludeix al Falciot negre; del contrari, ens il·lumina sobre per què les notícies d’aquelles edicions apareixien sense fotos il·lustratives, que sempre enriqueixen un text.



I parlant de fotos, a www.lavanguardia.es/fotos trobareu una seqüència de com un Gavià argentat devora amb voracitat un bocata abandonat. De moment, conformeu-vos amb una de meva, en què un d’aquests assassins alats ens amenaça amb una pota.


(Gavià argentat de potes grogues, Larus Michaellis; Falciot negre, Apus apus; Ballester, Apus melba)

11 de maig 2009

Interiors d’illa

L’any 1985 es va començar a executar el pla de recuperació d'interiors d’illa de l’Eixample per a la ciutadania. Es diu recuperació com si alguna vegada s’hagués aplicat de facto el Pla Cerdà. Però centrem-nos en el que ens interessa: el pla ha afavorit l’aparició de nous espais més o menys aptes per als ocells.
Amb el meu fill actualment solem acudir a tres d’ells. Un du el nom de Tete Montoliu (anomenem-lo I). És relativament nou, i per tant la vegetació no està gaire desenvolupada. Això fa que, des del punt de vista de l’avifauna, sigui més aviat pobre. L’espai tampoc dóna per a gaire més.

Sens dubte hi nidifiquen algunes parelles de Pardals i una de Merles, no sé si en el parc mateix o en una de les terrasses particulars. Ahir mateix, un Falciot provava d’introduir-se pel forat d’una persiana d’un pis que sembla deshabitat fa temps; ara bé, l’absència de cavitats no el fan gaire adequat per a l’espècie. També es veu com sobrevolen l’espai Gavians argentats i Coloms, però no solen aturar-s’hi, almenys quan tota l’horda infantil campa per allà. La gran virtut del parc, però, és l’amplitud; al setembre s’hi poden observar grans aplecs de Ballesters en migració.
Més antic és l’interior d’illa dels Tres tombs (II), encara que és dels que s’han recuperat en dues fases: una d’urgència coïncidint amb unes eleccions i una segona en què se li dóna la fesomia definitiva, si és que en aquesta ciutat hi ha alguna cosa definitiva.

A la part antiga hi ha unes rengleres de palmeres que cap al tard acullen Pardals i, a l’hivern, Estornells. Alguna Merla vola de les palmeres als arbusts d'una guarderia ubicada en aquest jardí. Algun cop s’hi han vist Mallerengues carboneres, però des de la remodelació no he estat capaç de detectar-ne més. Ara, les observacions més destacables han estat un Falcó pelegrí que volava increpat per uns Falciots i, probablement, un petit estol de Grues. No ho puc confirmar perquè una pregunta (¿Cree que va a llover?) em va recordar que uns segons abans tenia interlocutora i estava mostrant-me una mica maleducat.
El tercer té un nom curiosíssim: Jardins dels equipaments de Sant Antoni (III). L’amic Stalin no l’hauria batejat millor. Es caracteritza pels seus arbres escarransits, heura i per la contigüitat d’un edifici negre –biblioteca i espai de gent gran– que ha estat candidat a premi Mies Van Der Rohe.

En un dels nivells d’aquesta bibilioteca, durant un temps vaig ser testimoni del descans –en pau- d’una Cotorreta de pit gris i d’un Colom, víctimes d’una colisió contra els seus vidres. Pel que fa a ocells vius una parella de Cueretes blanques reposa en l’edifici de la bibilioteca i s’atreveix a trepitjar el parc en moments d’escassa afluència. La Cotxa fumada, habitual en els interiors d’illa –tinguin parc o no-, només se m’ha presentat en aquest. I les Garses, Gafarrons i Gavians argentats alegren la vista –més que les orelles- amb els seus displays des dels edificis circumdants. Els vespres de primavera també podem veure petits grupets de Bernats pescaires que volen del Zoo cap al Delta del Llobregat.
Cal dir que tots tres parcs són molt concorreguts, així que no crec que més vegetació hagi de traduir-se en més riquesa ornítica, però suposo que amb el pas dels anys hi trobarem, encara que sigui com a hivernants, més Sílvids i Pàrids. El temps dirà.
Us presento la llista:
-Bernat pescaire (Ardea Cinerea). Sobrevolant III.
-Falcó pelegrí (Falco peregrinus). (II) (7/5/09)
-Grua (Grus grus). (II) (?)
-Gavià argentat (Larus Michaellis). Sobrevolant o en edificis collindants (I, II, III).
-Colom (Columba livia). (I, II, III, evidentment)

-Cotorreta de pit gris (Myiopsitta monachus). (I, II, III, sobrevolant).
-Ballester (Apus melba). (I, II, III)
-Falciot negre (Apus apus). (I, II, III)
-Oreneta cuablanca (Delichon urbicum). A II, amb niu probablement al Poble Sec. (4/8/08)
-Cuereta blanca (Motacilla alba). Possible nidificant a III.
-Pit-roig (Erithacus rubecula). En migració, 2/11/07. (I)
-Cotxa fumada (Phoenicurus ochruros). En els arbres de III (14/1/09).
-Merla (Turdus merula). Nidificant a I i II.
-Tallarol capnegre (Sylvia melanocephala). Picant en els testos dels balcons d’edificis collindants. (I)
-Mallerenga carbonera (Parus major). (II)
-Garsa (Pica pica). Edificis collindants, especialment III.
-Estornell (Sturnus vulgaris). Sobrevolant I o a les palmeres de II.
-Pardal (Passer domesticus). (I, II, III)
-Gafarró (Serinus serinus). Sempre cantant als edificis del voltant a I i III.